EL ESCÁNDALO DE LA SEMANA
Publicado por master el Mayo 18 2014 16:33:24
GRAN REVUELO POR COPROLÁLICA REACCIÓN
EXCONCEJAL RAÚL MUSA UTILIZÓ CHILENISMOS COMUNES
EN LAS PELEAS DE BARRIO Y EN LOS ESTADIOS

Uso del chilenismo está atestiguado en toda nuestra literatura.
De Rokha y Vicente Huidobro los pusieron de moda en su polémica pública a través de la prensa: A garabato limpio. El periódico en cuestión subió su tiraje con las diatribas pseudoliterarias,

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GRAN REVUELO POR COPROLÁLICA REACCIÓN
EXCONCEJAL RAÚL MUSA UTILIZÓ CHILENISMOS COMUNES
EN LAS PELEAS DE BARRIO Y EN LOS ESTADIOS

Uso del chilenismo está atestiguado en toda nuestra literatura.
De Rokha y Vicente Huidobro los pusieron de moda en su polémica pública a través de la prensa: A garabato limpio.


Reinvindicación del chilenismo.

En esta aldea global, Chile debe establecer su identidad cultural si no quiere desaparecer en el mundo que, cada vez más, ahoga las identidades locales quitándole el derecho a la conservación del patrimonio cultural.

Desde esta perspectiva y ya aquietadas las aguas del escándalo corresponde poner paños fríos a la polémica y darle la verdadera dimensión que corresponde a personas civilizadas y a comunidades sensatas que prefieren olvidar los matices agresivos y privilegiar la anécdota y el chascarro que tanto animan las tertulias dominicales y de las esquinas de Carrera o de la avenida Ignacio Silva.

Nadie puede negar que el cominillo desatado en la semana ha sido el centro de las conversaciones a favor o en contra de ofensores y ofendidos, porque aunque el ofensor es sólo uno, por el volumen corporal bien podría decirse que son varios en una unidad.

De modo que, lo grave gravísimo, habría sido que todo hubiera terminado en una gresca descomunal con puñetes,combos, puntapiés, patadas, silletazos y golpes bajos y altos, como corresponde a una riña que se precie y que también está registrada como característica relevante de esta tierra de mineros y campesinos.

No debe olvidarse la pelea descomunal que se armó una vez en el estadio municipal por un cobro abusivo en contra del cuadro rojo illapelino a favor del cuadro vileño. Según se cuenta, el propio juez de policía, cuyos hijos jugaban en el cuadro local, despachó un proyectil pétreo de grueso calibre que golpeó con inusitada violencia la testa del 'saquero' dejándolo más aturdido que de costumbre.

Por supuesto, el partido se quedó en tablas y los verdes amigos en el camino suspendieron indefinidamente el match que se había pasado de revoluciones y coloreádose de castaño oscuro.

Debe haber sido una postal digna del archivo de las cámaras de Llolleo y Damasco, ver al espigado juez Sánchez de la Ribera, flanqueado por dos esmirriados y petizos policías. Mientras la ya aquietada sesión deportiva tocaba a su fin y se decidiría en las salas de reuniones de la asociación de fútbol en que salomónicamente se repartieron puntos y se acordó una sanción al estadio illapelino consistente en la imposibilidad de ocuparlo cuando Illapel fuera local.

Querella

En esta ocasión, se propuso darle una lección al vociferador exconcejal y llevarlo a tribunales, pero la cordura y la sensatez se impuso y se desistió de esta medida que involucraría al municipio y que iría en detrimento de sus arcas nunca repletas,
Se prefirió dejarlo al escarnio público en que tendrá atacantes y defensores durante un tiempo y después será olvidada como todas las cosas de nuestra farándula politika local.

Desde nuestra tribuna, sostenemos que es patrimonial el uso del garabato, sobre todo el chilenismo bien usado, para terminar la pelea sin que la sangre llegue al río. Más aún cuando obedece a una provocación que saca al orador de su discurso político y de sus casillas.

Despropósito

Sin embargo, hay un pero que destacar. No es propio que se muestre el correón de la ojota delante del más alto personero antidiscriminación Rolando Jiménez, quien debe haberse quedado con un palmo de narices al escuchar que el garabato recurrente fue 'maricón' que había sido objeto de una transformación semántica para denotar al que le daba feroz fleta a una mujer a través de una campaña televisiva.

En ese campo queda mucho paño que cortar, de modo que la edilicia corporación fue conminada a la redacción de una ordenanza antidiscriminación como base del cambio cultural necesario. Roberto Bolaño propone otros vocablos olvidados como bujarrones, ninfos, mariposas y filenos en su libro "los sinsabores del verdadero policía" (p. 21) en que su personaje Padilla clasifica la literatura, especialmente, la poesía. Bien podrían sustituir la acendrada costumbre de vituperar al prójimo colgándole el apelativo en comento. Al menos de esa manera daríase un paso hacia el cambio de paradigma.

El que esté libre de pecado que lance la primera piedra o al menos que tenga tejado de fierro, nunca está demás recordar que:

Escupir para el cielo no es aconsejable.

Cierre de la polémica con disculpas cantadas.